Guía práctica
Horario partido sin que se coma tu vida
El horario partido es el pan de muchos oficios: mañana de 9 a 1, tarde de 4 a 8, y en medio el almuerzo, el colegio de los hijos o simplemente aire. El problema es cuando ese hueco sagrado se va rellenando «solo por hoy» hasta desaparecer.
La solución es estructural, no de fuerza de voluntad: que la agenda misma no ofrezca esas horas. Lo que no aparece como disponible, nadie lo pide.
El corte del mediodía, blindado
En Reservy cada integrante del equipo tiene su horario y su descanso: el bloque del mediodía queda cerrado y la página de reservas sencillamente no lo muestra. El cliente ve mañana y tarde; el hueco es invisible.
- Cada quien su partido: la estilista que entra a mediodía no comparte el corte del barbero de la mañana.
- El cliente reserva solo en horas reales — se acabó el «hazme un huequito a las 2».
- Si un día quieres trabajar el mediodía, agendas tú la cita a mano y listo: la excepción la decides tú.
Partido bien usado, día más rentable
El horario partido tiene una ventaja secreta: dos horas pico en vez de una. La mañana concentra a los madrugadores y la tarde a los que salen del trabajo — y las últimas horas de cada bloque son las primeras en llenarse.
Con los ingresos por día y semana de Reservy puedes comparar qué bloque produce más y ajustar: si la mañana del martes va siempre vacía, quizá ese día merece empezar a mediodía.
Agenda del día
Todas las citas en una sola vista, en bloques de 15 minutos. Agendas en tres toques desde el celular.
Tu página de reservas
Comparte tu link en Instagram, WhatsApp o Google y tus clientes eligen su hora solos.
Lista de clientes
Se arma sola con cada cita: quién vino, cada cuánto, y su teléfono a un toque.
Ingresos
Lo que entró hoy, esta semana y este mes. Sin cuaderno ni sumas a mano.
Preguntas frecuentes
¿Puedo tener horarios distintos según el día?
La configuración de horario y descanso por integrante te deja armar la semana a tu medida. Y para excepciones puntuales — un trámite el jueves por la mañana — bloqueas ese rato creando una cita tuya en la agenda.
¿Qué hago con el cliente que solo puede a la hora de mi descanso?
Decidirlo tú, no que te lo decidan: si vale la pena, le agendas la cita manualmente en tu hueco. La diferencia con el caos anterior es que ahora es una excepción consciente, no una costumbre.
¿El descanso de cada empleado se ve en la página de reservas?
No se ve como tal: simplemente esas horas no aparecen disponibles para ese profesional. El cliente nunca sabe si es descanso u ocupación — solo ve lo que sí se puede reservar.